20 de octubre del 2026| Un movimiento inusual de un satélite de fabricación rusa podría haberlo acercado a menos de un 1,6 km de un satélite comercial de observación de la Tierra que podría utilizarse para brindar servicios de seguridad nacional a países como Ucrania.
No está claro qué pretendía lograr exactamente el satélite ruso, llamado Kosmos 2612 o Cosmos 2612, con su acercamiento. Sin embargo, el comportamiento fue consistente con operaciones de encuentro y proximidad, es decir, maniobras realizadas en órbita diseñadas para reunir a dos naves espaciales, según indicó en un comunicado la empresa de servicios de monitoreo orbital LeoLabs, que rastrea la basura espacial y la actividad en la órbita terrestre.
“Si bien la intención sigue siendo incierta, el comportamiento justifica un monitoreo continuo”, agregó LeoLabs en el comunicado. Aunque el encuentro o acoplamiento de dos vehículos es algo que ocurre constantemente en el espacio, las acciones del Kosmos 2612 podrían marcar la primera vez que una nave espacial se acercó a otra sin permiso, señaló Jonathan McDowell, astrofísico y analista espacial, en una publicación en redes sociales.
El satélite de observación, llamado Iceye-X36, es operado por Iceye, una empresa multinacional con oficinas en Estados Unidos, Finlandia y varios otros países de Europa y Asia.
La empresa declaró el lunes: “Estamos al tanto de la situación y la estamos siguiendo de cerca. La arquitectura de nuestra constelación está diseñada para garantizar la continuidad y la resiliencia”. Un portavoz se negó a hacer más comentarios.
El Iceye-X36 utiliza tecnología de radar de apertura sintética (SAR), que “permite obtener imágenes de alta resolución tanto de día como de noche, independientemente de las condiciones climáticas”, según la NASA.
Posibles objetivos
La constelación de satélites de Iceye se ha utilizado para apoyar a “las Fuerzas Armadas de Ucrania con un conocimiento constante de la situación en plazos tácticos”, según un comunicado de prensa de enero que detallaba un acuerdo ampliado entre la empresa y Ucrania. No quedó claro de inmediato si el ICEYE-X36, específicamente, se utilizó para apoyar operaciones militares ucranianas. Iceye se negó a hacer comentarios.
Desde mayo han surgido indicios de que naves espaciales militares rusas podrían haber estado intentando acercarse a los satélites operados por Iceye, cuando cuatro satélites controlados por Rusia ajustaron sus órbitas para alinearse con el Iceye-X36, según un informe de junio del Royal United Services Institute (RUSI), una organización de investigación en defensa y seguridad con sede en el Reino Unido.
Luego, el 15 de octubre, el satélite Kosmos 2612 se acercó rápidamente al Iceye-X36, reduciendo la distancia de 350 kilómetros (217 millas) a menos de 5 kilómetros (3 millas) en la madrugada del 16 de octubre, según LeoLabs.
Posteriormente, el Kosmos 2612 pareció mantener su distancia, “realizando pequeños ajustes” para “mantener una posición relativa cercana durante todo el fin de semana, informó LeoLabs el lunes.
“El análisis indica que se acercó a unos 500 metros durante parte del incidente; sin embargo, es importante señalar que las estimaciones exactas de la separación conllevan incertidumbre debido a las maniobras repetidas y a la geometría de seguimiento complicada”, señaló LeoLabs.
CNN se ha puesto en contacto con el Ministerio de Defensa y las Fuerzas Aeroespaciales de Rusia, así como con la agencia espacial rusa, Roscosmos, para recabar comentarios.
Para el lunes, el satélite Kosmos 2612 había comenzado a alejarse del Iceye-X36, señaló LeoLabs. Las maniobras que realizó el vehículo ruso podrían haberse utilizado para “inspeccionar, caracterizar, seguir de cerca o, potencialmente, interferir con otra nave espacial”, según la empresa.
“Si bien este suceso, y las capacidades demostradas, no indican una intención hostil”, señaló LeoLabs, “sí demuestran, sin embargo, capacidades que podrían apoyar la recopilación de inteligencia, la inspección en órbita, la emisión de señales coercitivas, la interferencia o la preparación para futuras operaciones contraespaciales”.
El informe del RUSI también detalló varios objetivos potenciales que Rusia podría tener al acercarse a uno de los satélites de Iceye. La maniobra podría ser una táctica de intimidación o un intento de interferir en las operaciones de Iceye mediante “bloqueo”, una técnica de interferencia que utiliza ruido de radio para impedir que los satélites se comuniquen.
“El abanico de opciones para la protección del satélite de ICEYE es actualmente limitado”, afirma el informe de RUSI, “y la defensa y protección de los satélites presenta un dilema bien conocido”.
Fuente: CNN

