30-09-2026 Desde hace casi 60 años, los científicos sospechan que el Tyrannosaurus rex era de sangre caliente.
Cuando en 2022 apareció en Alaska una huella fosilizada de T. rex, esta se sumó a las pruebas de que estos depredadores podían prosperar en ambientes gélidos, donde la mayoría de los reptiles de sangre fría no podían hacerlo. Ahora, los investigadores han determinado qué tan calientes probablemente eran los tiranosaurios: unos 36 °C, una temperatura similar a la de los seres humanos.
Un nuevo estudio publicado el miércoles en la revista Science Advances proporciona la primera estimación directa de la temperatura corporal del T. rex mediante una técnica que analiza las señales químicas conservadas en dientes fósiles. El hallazgo aporta una prueba crucial a décadas de investigaciones que sugieren que el enorme depredador era de sangre caliente y capaz de mantener un metabolismo activo incluso en climas fríos.
“Probablemente sea la limitación más directa y menos complicada que se ha podido establecer hasta ahora sobre la temperatura corporal real de un T. rex”, afirmó Robert Eagle, coautor del estudio, geobiólogo y profesor asociado de la Universidad de California en Los Ángeles.
Análisis de dientes de T. rex
Eagle y un equipo de científicos utilizaron dos pequeñas porciones de dientes de Thomas, el T. rex —un esqueleto de Tyrannosaurus rex completo en aproximadamente un 70 % que se encuentra en el Museo de Historia Natural del Condado de Los Ángeles— para estimar la temperatura corporal del dinosaurio a partir de los enlaces químicos conservados en el esmalte dental.

Los investigadores dedicaron más de una década a perfeccionar el método para hacer posible la medición. Con el paso de los años, su trabajo redujo en aproximadamente un 90 % la cantidad de material fósil necesaria, lo que permitió al museo proporcionar diminutas muestras de dos dientes que no estaban en exhibición.
El T. rex era más caliente que algunos mamíferos modernos
Aunque el T. rex era un reptil, su temperatura corporal estimada de 36 °C se encuentra dentro del rango observado en los animales modernos de sangre caliente. La temperatura corporal de las especies de sangre caliente varía considerablemente. Algunos mamíferos, incluidos los perezosos y los osos hormigueros, pueden tener temperaturas cercanas a los 32 °C, mientras que las aves pequeñas con un metabolismo elevado pueden superar los 40 °C, indicó Eagle
Un T. rex de cuerpo caliente respalda la idea de que los tiranosaurios eran depredadores activos con metabolismos rápidos. La capacidad del dinosaurio para mantener una temperatura corporal elevada también le habría permitido sobrevivir en climas más fríos donde los animales de sangre fría no podían hacerlo.
Fuente: CNN

