05 de Octubre de 2026| El presidente del Ejecutivo de España, Pedro Sánchez, anunció este lunes desde el Palacio de La Moncloa la disolución del Parlamento y la convocatoria de elecciones generales anticipadas para el 29 de noviembre.
La decisión se tomó tras la derrota sufrida por el Gobierno el viernes en el Congreso, donde no se logró aprobar una legislación de emergencia sobre el acceso a la vivienda que detonó multitudinarias protestas en todo el país.
El anuncio del presidente de España
En una comparecencia oficial, el mandatario confirmó la celebración de un Consejo de Ministros extraordinario con el fin de formalizar el adelanto electoral. Durante su intervención, Sánchez ofreció una evaluación balanceada de su gestión al declarar: «Sé que nosotros mismos hemos cometido errores y no hemos logrado hacer todo lo que nos habíamos propuesto».
El mandatario detalló que la decisión responde a la necesidad de trasladar la elección del rumbo nacional a la ciudadanía: «Es verdad que aún quedan muchas injusticias que corregir, muchas metas sociales que conquistar y muchos problemas que resolver sobre todo en los ámbitos de la desigualdad, los servicios públicos y del acceso a la vivienda».
Defiende la gestión del gobierno
Añadió de forma contundente: «Ha llegado el momento de que los españoles y las españolas decidáis qué futuro queréis para vosotros mismos y para vuestro país. Ahora depende de vosotros y de vosotras». Pese a los contratiempos parlamentarios, Sánchez aseguró que su país se «ha convertido en la economía que más crece y más empleo crea de toda la Unión Europea» y que, aunque los niveles de desigualdad y pobreza siguen siendo altos, «han caído al mínimo».
Indicó además que su gobierno se ha esforzado «por construir un mundo mejor», concluyendo que «todo esto ha hecho a nuestro país, ha convertido a España en un referente mundial de paz, feminismo y prosperidad».
Desencadenante de la crisis política
El detonante inmediato de la crisis política ocurrió el fin de semana, cuando miles de personas salieron a las calles en toda España para exigir protección a los inquilinos. La indignación pública se intensificó tras el desalojo de Maricarmen Abascal, una mujer de 87 años, que no pudo afrontar un fuerte incremento en su alquiler.
Aunque días después se logró un acuerdo con la empresa propietaria para su retorno, las movilizaciones exigieron alquileres más bajos, el fin de los desalojos y la prohibición de compra por parte de fondos de inversión. La posterior derrota en el Congreso de la ley de vivienda fue vista como el factor determinante para el llamado a urnas.
Fuente: El Diario

